Mis conversaciones con D.JOSÉ CORONADO MOYA (I)

Centro de Patronato Municipal de Enseñanzas Medias en la Sede de la Cárcel del Partido Judicial 1959.

observaciones de lectura: (A): Andrés Rojo; (J): José Coronado; (V): Victorio

A las cinco de la tarde del día 4 de octubre de 2,016, me recogió Andrés Rojo (D.E.P) en el bar “Pegote” para ir a visitar a D. José Coronado Moya (D.E.P), con el que habíamos quedado en su casa para charlar.

Me subí al vehículo de Andrés y, tras abandonar el bar, recorrer la Plaza de la Constitución y Camarín del Cristo de la Salud, (el de las “enagüillas” que le llamábamos los zagales de antaño), salimos a la calle Ministro Benavides, continuando por Santa Ángela de la Cruz, hasta el nº 30 de la avenida Gómez de Llano, donde en una casa construida en los años cuarenta para los funcionarios municipales, habitaba nuestro personaje.

Al llamar a la puerta, nos recibió D. José Coronado Moya, hombre menudo, de apariencia frágil, de voluntad férrea, de una profunda fe cristiana, de ojos escudriñadores que denotan gran curiosidad, de carácter afable pero inflexible. Los años, 94, parece no haber pasado por él, salvo el sistema locomotor (las piernas) afectabas de artrosis, la mente era privilegiada a pesar de la edad y dolorosos avatares de la vida.

V.- Buenas tardes D. José, como está usted, es un placer venir a visitarle y charlar un rato.

A.- Buenas tardes Pepe, aquí estamos como te dije; Victorio estaba muy interesado en hablar contigo y le dije, yo le pido cita y nos vamos a verlo, …somos parientes….

J.-  Hola Andrés, hola Victorio, hacía tiempo que no sabía de ti, yo le tenía mucho a precio a tu padre, que además fue mi profesor; cómo estás?. Pasad y sentaros.

Tras atravesar un pequeño zagüan de estrada, pasamos a un saloncito, muy recogido y ordenado, donde junto a un ventanal que daba al patio interior se ubica una mesa rectangular, un sofá y dos confortables sillones.

J.- ¿Queréis tomar café o algo…?.

V,A.- No gracias.

Una vez acomodados D. José en el sofá, Enrique en el sillón a su derecha y yo en el de su izquierda…

J.- Pues sí Victorio, tu padre vino aquí de profesor en el año cuarenta o cuarenta y uno.

V.- Creo que al Centro de Patronato…

J.- Había un centro de enseñanza dirigido por algunos maestros sin titulación suficiente, creo que el director era D. Miguel de la Hoz y después D. Jesús Giménez del Bayo, pero estaba amenazado de cierre por el inspector.

Vino el inspector de enseñanzas medias en febrero de 1957, siendo yo Teniente de Alcalde en ejercicio de Alcalde, el nombramiento de Alcalde me llegó en agosto de ese año. El Inspector me comunicó que el Centro de Enseñanza había que cerrarlo si no contaba con profesores titulados…, el Inspector vino al Ayuntamiento con D. José Parra, D. Ángel Ramírez y D. Cristóbal Moreno, a ver si podíamos hacer algo para evitar el cierre. El Ayuntamiento estaba por entonces en banca rota, …yo entré con cuatro millones de “trampa”; y venían a ver si el Ayuntamiento podía traer otro profesor, …y no teníamos medios.

El Inspector se llamaba señor Sevilla y era de Salamanca y conocía mucho a D. Boni y conseguí de él que no cerrara el Centro de Enseñanza hasta que no terminase el curso.

Entonces, me habló de la creación de los Centros de Patronato, que precisamente iba a empezar a funcionar; dijo, eso es mixto, es una cosa como un Instituto, …paga una parte el Ayuntamiento y otra los alumnos y tal…, bueno, para mí la enseñanza era un problema. Cuando yo entré de Alcalde, …si te cuento el problema de la enseñanza…te quedas…, y total, que le dije que sí, que me comprometía a ir a Madrid; …pero, como yo era Diputado Provincial, primero, me fui a Alcalá la Real a ver cómo funcionaba aquello allí se va a crear uno que todavía no ha empezado a funcionar, pero ya estaba planificado.

Otro Problema que teníamos era que no teníamos “casa” donde ubicarlo, eso era un problema también, y ellos sí, Alcalá la Real, estaba en mejores condiciones económicas que nosotros, …como de aquí a Lima…, e iban a empezar a funcionar.

Yo me fui a Madrid a la Dirección General de Enseñanzas Medias y allí explico lo que hay…, y me dan unos papeles informativos de requisitos y funcionamiento de esos centros. …Aquello a mí me gustó, pero era un “poquillo” caro, sobre todo porque venían los sueldos de los profesores. Total, que vine y cogí a tu padre que fue mi maestro y que me apreciaba muchísimo. Lo digo de verdad, no porque sea tu padre. Tu madre misma me lo confirmó cuando se celebró el funeral por tu padre aquí; y cuando fui a darle el pésame me dijo, “Pepe, cuanto lo quería mi esposo”, y le contesté, “yo también a él”. Sí, porque además era el que me solucionaba muchísimas cosas.

V.- Mi padre le tenía mucho afecto, …me consta.

J.- Total que lo llamo y le digo, …mira, …esto, D. José, tiene muchas dificultades. Y me dijo, …bueno esto lo tenemos que arreglar.

D. Cristóbal ya tenía una paga como profesor de Religión, que era buena, y me dijo tu padre, esto lo arreglamos nosotros, tú no te preocupes, yo hablaré con todos y nosotros llegaremos a un acuerdo.

Mi intención era ponerlo en el Taller Escuela Sindical, pero …claro, el sitio estaba ocupado y tenían todos sus despachos y sus cosas…

En aquellos momentos, se presentó que cerraban la cárcel del Partido Judicial, …ojala se cerraran todas…; pues sólo había un preso, un director y dos oficiales.

V.- El director era Manresa?

J.- No, ese fue durante la guerra.

V.- La prisión de Villacarrillo se cerró en 1958.

J.- Sí. Algunos señores de Villacarrillo me decían, Pepe, tienes que ir a Madrid a gestionar que no cierren la cárcel, esto es cosa de toda la vida y tal….

Total, que fui con los dos asuntos a Madrid, impedir que se cierre la cárcel y lo del Patronato. Iba otra vez al Director General.

Yo, mi problema era “ver a los Ministros”, pero cómo el que me nombró Alcalde fue D. Francisco Gómez de Llano, que me apreciaba muchísimo, le escribí.

V.- Perdone que le interrumpa D. José. Me llama la atención que Gómez de Llano siendo su pariente Barberán, que había sido Alcalde antes que usted…

J.- Ahora te lo cuento, eso tiene su historia…. Bueno, yo le escribí, porque él me solucionaba lo que le pedía; él estaba ya de embajador en el Vaticano, y le dije que quería hablar con el Ministro de Justicia, y me contestó. “Ve al Ministerio de Justicia, que ya lo tienes arreglado”.

Me voy a ver al Ministro de Justicia, me acuerdo que para la cosa del Patronato, tu padre no podía venir y me llevé a Ángel Ramírez.

V.- Mi suegro…

J.- Ah sí, es verdad, ya no me acordaba… y le digo a Ángel, tú vienes como si fueras Concejal.

…Te voy a contar una anécdota de esa visita, no sé si te interesa, pero te la voy a contar: …sale el Ministro, …nosotros estábamos esperando allí y dos o tres personas más aparte de nosotros; en un salón grandísimo, …la puerta del despacho está aquí y enfrente por frente está la de salida.

…Sale del despacho el Ministro con un obispo, …claro, nosotros nos pusimos de pié, …y pasa el Ministro hasta la puerta de salida a despedir al obispo y cuando regresa a su despacho, seguidamente nos llaman:

– “el Alcalde de Villacarrillo”, …pasamos al despacho, y dice el ministro: “Vamos a ver que me trae el Alcalde del que me ha escrito mi amigo Gómez de Llano…”, y digo, …pues mire usted, el problema que traemos es el tema del cierre de la cárcel, y me dice, ¿y no quiere usted que se cierre?, ¿…no sería mejor que las cerráramos todas?, a lo que respondo, …eso mismo pienso yo también, …pero digo yo, ya sabe cómo son los pueblos, …la cárcel lleva allí tanto tiempo…, vamos a ver si podemos solucionarlo un poco…( me dijo).

,,,Habían cerrado ya casi todas las cárceles de los Partidos Judiciales, Úbeda, Baeza, …sólo quedaba Villacarrillo y las importantes de Linares y Jaén.

Llama al Director General de Prisiones, (entre ellos se hablan de tú), y le explica: Tengo aquí al Alcalde de Villacarrillo que me recomienda un amigo y a ver si le solucionamos lo de la cárcel, (el hombre se quedó un poco y tal…), y dijo, señor Ministro, es que la cárcel de Villacarrillo tiene un problema y es que sólo hay un preso, dos oficiales y un jefe, pero además la cárcel se está cayendo, está en ruinas, y le dice el Ministro; …bueno, la damos un repaso para que el Alcalde salga del aprieto durante un tiempo… porque es una crítica del pueblo….¡En ese momento, lo vi todo claro! Y, le dije al Ministro, ¡se acabó!, se cierra la cárcel, -…no hombre dijo – ya me ha dado usted la idea, la cárcel va a convertir en un colegio, …y eso? (dijo), …porque de aquí me voy al Ministerio de Educación a ver al Directror General de Enseñanzas Medias, porque tengo un problema que es la casa para un centro de enseñanza y la casa va a ser la cárcel y el dinero que haya de gastarse se gaste allí. A lo que contestó el Ministro, …cuanta alegría me da usted, porque convertir una cárcel en colegio es el mejor destino que se le puede dar. …Bueno, ¿qué otra cosa puede hacer mi departamento…?. (Como los juzgados estaban bien), dije nó, pero no se preocupe usted, que si tengo alguna vez la necesidad vendré a verlo.

Estuvo atentísimo, te lo digo de verdad, pero mucho, nos despedimos y salimos, íbamos juntos los dos y fíjate, yo no soy persona de soltar tacos, hay personas que por cualquier palabra sueltan un taco, …yo no he dicho un taco en mi vida, pero ese día al salir del despacho con Ángel Ramírez, le digo, ¿has visto Ángel, qué tío más cojonudo?, ja,ja,ja. Y de pronto me doy cuenta de que viene el Ministro a mi lado, justo pegado a mí, aunque un poco atrás, ¡cómo iba yo a pensar que nos iba a despedir a un Alcalde  igual que al obispo y acompañarlos hasta la otra puerta!, me volví y dije; …señor Ministro perdóneme usted…, a lo que respondió, ¡si me ha echado usted un piropo!, ja,ja,ja. Nos acompañó hasta la puerta y nos despedimos.

Nos fuimos a ver al Director General de Enseñanzas Medias, y le dije, mire usted que ya tengo casa y vamos a hacer la obra para instalar el centro de enseñanza.

Cerraron la cárcel e hicimos la obra.

Continuará……….

SL2.